
Creemos
"Somos una Iglesia Bautista Reformada conformada por piedras vivas en común unión en Cristo, llamados a predicar el evangelio al mundo. Nuestra única guía es la inerrante, infalible y suficiente Biblia”
Como Iglesia Bautista y Reformada Confesional creemos y nos adherimos a las declaraciones antiguas de la fe cristiana: el Credo Apostólico, el Credo Niceno y la Definición de Fe de Calcedonia. El Credo Apostólico, El Credo Niceno (381 d. C.), La Definición de Fe de Calcedonia (451 d. C.), La Confesión Belga, El Catecismo de Heidelberg, Los Cánones de Dort, La Confesión de Fe de Westminster, La Confesión de Fe Bautista de 1689, entre otras.

Confesión Bautista de Fe de 1689
La presente Confesión Bautista Fe de 1689 ha pasado la prueba del tiempo y ha llegado a ser una de las afirmaciones más importantes de la fe evangélica en la historia de la iglesia. Es utilizada en la actualidad por miles de congregaciones alrededor del mundo.

La Declaración Ligonier sobre Cristología
Ligonier publicó recientemente El Verbo se hizo carne: La declaración de Ligonier sobre cristología. Esta es una declaración ofrecida para ayudar a que la gente sepa quién es Cristo —Su persona y obra —para que conozcamos la gloria del evangelio, y quiénes somos en Él.

Confesión de Fe de Westminster
La Confesión de fe de Westminster es un breve resumen teológico apologético del credo cristiano protestante calvinista promulgado en 1646
Santa Biblia
Las Sagradas Escrituras constituyen la única regla suficiente, segura e infalible de todo conocimiento, fe y obediencia salvadores, le agradó poner por escrito esa revelación en su totalidad, lo cual hace a las Santas Escrituras muy necesarias habiendo cesado ya las maneras anteriores por las cuales Dios revelaba su voluntad a su pueblo.

Catecismo de Spurgeon
Spurgeon lo editó y volvió a imprimir en 1855, acortando las explicaciones de los Diez Mandamientos y del Padrenuestro. Por lo tanto, ¡este catecismo que tiene usted en su mano es en esencia el que los bautistas de habla inglesa han usado para enseñar a sus familias los últimos 300 años.

Declaración de Chicago
La siguiente Declaración afirma esta inerrancia de la Escritura con nueva luz, poniendo en claro cómo la entendemos y advirtiendo sobre su negación. Estamos convencidos de que negarla significa dejar de lado el testimonio de Jesucristo y del Espíritu Santo, y rehusar aquella sumisión a las aseveraciones de la Palabra de Dios mismo que es distintiva de la verdadera fe cristiana
